¿La GRATITUD como métrica de desempeño?

Por Ana Cruz • diciembre 4, 2020

Harvest thanks

Artículo escrito por: Jon Miller

Traducción y adaptación: Ana Cruz

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Cada año, cuando nos acercamos al final del calendario, sabemos que es tiempo para reflexionar y comenzar a ser agradecidos. Pero este año, se trata menos de apreciar los frutos de los esfuerzos, las recompensas de los sacrificios o las semillas que plantamos desde hace tiempo. Este año puedo describirlo más como un ejercicio de examinar la tierra después de que una inundación arrasó los cultivos, y ver que la inundación también depositó una nueva capa de suelo fértil en nuestros campos.

Algunas cosas por las que estoy agradecido este año

Estoy agradecido por muchas cosas, por ejemplo, tener a mis hijas en casa todo el día, lo que me permite pasar más tiempo con ellas. Menor demanda de consultorías presenciales, lo que me permite concentrarme en otros proyectos como la redacción de guiones para nuestros cursos de entrenamiento. Menos reuniones sociales, lo que me permite avanzar en proyectos de mejoras para mi hogar. Me alejo de mi computadora al menos una vez cada dos horas, gracias a la nueva rutina de nuestro perrito que necesita salir a caminar.

Ha sido un año inusual para casi todos, y ha requerido de muchos ajustes. No tiene sentido reflexionar sobre lo que se perdió, para obtener beneficios. Mucho de eso estaba fuera de nuestro control. Parte de lo que nos mantiene bien en momentos como estos es la capacidad de expresar y sentir gratitud. Esto puede ser por lo que tenemos o por lo que estamos trabajando para recuperar.

La GRATITUD como métrica de desempeño

He escrito artículos y cursos sobre la práctica de que los miembros del equipo encuentren a alguien a quien agradecer, como parte de una reunión diaria u otra rutina de responsabilidad. En este contexto, la gratitud es un resultado o una métrica de resultado. Es lo que sentimos y expresamos, como resultado de una acción, comportamiento o circunstancia útil. Sin duda, más es mejor, pero el punto clave es mantener la gratitud en la mente y encontrar de manera sostenible cosas por las que estar agradecido.

Los buenos procesos dan buenos resultados

Hacer que la gratitud sea parte de un ritual de equipo diario, requiere que las personas busquen activamente motivos para estar agradecidos. Esto puede ser para reconocer los esfuerzos o las actitudes de las personas, para apreciar la colaboración con un cliente o una empresa asociada y a veces los miembros pueden compartir situaciones personales por las que están agradecidos.

Cuando se enfocan demasiado en el trabajo, o en las otras métricas de rendimiento, existe el riesgo que que pase a "me gustaría agradecer a X por hacer su trabajo". Se vuelve formulista y pierde el espíritu de gratitud. Depende de cada persona cuándo, cómo e incluso si sienten gratitud. No podemos exigirlo, solo podemos crear el entorno en el que las personas puedan reconocerlo, sentirlo y expresarlo.

¿Cuál es la métrica de su proceso para la gratitud?

Esto me hace pensar que necesitamos una métrica de proceso para la gratitud. Cada equipo puede descubrir qué significa eso en su contexto. Pueden ser casos en los que se reemplazan el uno al otro, las cargas compartidas o eliminadas, el trabajo en equipo en las tareas, el tiempo dedicado a escuchar o cualquier cosa que parezca dar como resultado gratitud. Las personas tiene diferentes necesidades y umbrales, por lo que esta no es una ciencia exacta, pero cuanto más medimos y alentamos a hacer las cosas de sentido común que ayudan a otros, necesitamos una métrica de proceso para sembrar las semillas de la gratitud.